Desde el inicio de la Congregación, siempre ha habido personas y familias que generosamente han participado en nuestros proyectos de solidaridad, de acuerdo a sus posibilidades.
Gracias a tantos gestos de ayuda, tantas palabras de consuelo, tanta generosidad y entrega, en las diferentes etapas de nuestra historia ya centenaria, se ha multiplicado la posibilidad de ayudar a muchas personas.