Domingo 24 Tiempo Ordinario. Mt.18, 21-35
Cuando Pedro se acercó a Jesús arrastrando los límites de nuestras cuentas humanas (“¿Hasta siete veces?”), buscaba una frontera, un límite donde el esfuerzo propio pudiera decir: «Hasta aquí llegó mi deber».
Pero el Reino no se mide con las matemáticas del cálculo, sino con la desmesura del Amor. Al responder “70 veces 7”, Jesús no multiplica una cifra; rompe por completo el contador.
No se puede calcular el infinito.

El lema «70 veces 7» no es una operación matemática; es la aritmética de la gracia. Nace del diálogo de Jesús con Pedro, donde el límite del perdón humano se rompe para dar paso al horizonte del amor divino.
Este lema nos impulsa a vivir una espiritualidad de la reconciliación, de la paciencia con los procesos de cada uno y de la acogida en cada una de las misiones, comunidades y plataformas donde se despliega nuestra labor pastoral.
70×7 es una propuesta activa y dinámica: es la decisión consciente de vaciar la mochila del rencor para llenar nuestros ambientes diarios de una gracia que se regala y se comparte sin medida.
Para comprender la hondura de esta propuesta, es necesario ver cómo funciona:
el perdón nace como un don personal, un regalo de libertad interior que decide no devolver mal por mal y que brota de un corazón que elige no quedar atado a la ofensa.
La reconciliación, por su parte, es un camino compartido que se teje pacientemente en el tiempo; se nutre de la verdad, de la voluntad de cambiar y de volver a construir poco a poco la confianza mutua.
Así, el «70 veces 7» nos libera del peso del resentimiento sin pedirnos que descuidemos la prudencia; la gracia nos invita a acoger al otro, pero siempre desde el cuidado de la propia dignidad y el resguardo de los más débiles.
Equipo de Pastoral, JST





