El 23 de febrero celebramos el aniversario de la Madre Margarita primera religiosa que con P. Eladio llevó adelante la Congregación de HH. Josefinas de la Santísima Trinidad.

Mujer de esperanza, supo ponerse en manos de Dios cuando las dificultades de los inicios de la congregación parecían conducirlo todo al desaliento. Así, contemplando la misericordia de Dios en su vida y en la congregación reza así:
«Señor, aquí está tu obra, es tuya. Sin tener yo parte en nada, ni quererlo ni desearlo, me has buscado siempre. ¿No es justo que yo te corresponda agradecida y persevere hasta morir? Me ofrezco toda a ti sin condición. Ninguna mira tengo en este mundo más que la de cumplir tu voluntad. Óyeme, Señor, me pongo en tus manos, como un poco de cera blanda y como un poco de barro. Tú que eres cerero divino y alfarero primoroso, haz de mí lo que te plazca, que yo me rindo a todo. Átame a ti, Señor, y escóndeme en tu corazón amante. Amén. (Memorias, p.78)»
Extraído del libro Margarita, tiempos de una vida.
Equipo de Redes, JST.





